El inicio del curso ha sido intenso. Poco tiempo libre para añadir entradas a este blog.
El fin de semana pasado compré el libro «Lo que hacen los mejores profesores universitarios», de Ken Bain, publicado por «Publicacions de la Universistat de València». El libro presenta los resultados de un amplio estudio llevado a cabo entre profesores universitarios de los Estados Unidos con el objetivo, tal y como recoge el título, de encontrar las claves que hacen a un profesor universitario tener éxito en su labor docente. En el primer capítulo del libro se describe qué se entendió como «éxito» en el contexto de este estudio. No he acabado de leer el libro, pero me parece altamente recomendable no sólo a profesores universitarios, si no también a todos aquellos actores en el proceso de aprendizaje de las enseñanzas superiores.
Lo que me ha devuelto a una reflexión anterior es la caracterización de los «aprendices estratégicos», aquellos estudiantes que analizan cuales son los criterios que definen el «éxito» en una asignatura, y orientan sus esfuerzos a cubrir esos criterios, sin que por ello se consiga aprendizaje alguno. Por poner un ejemplo concreto de lo que esto significa: Hace unos cursos, en una de mis asignaturas animé a los alumnos a que produjeran trabajos «extra» en la asignatura que serían recompensados con puntos que se añadirían directamente a la nota final. Mi buena intención era premiar a los alumnos que se entusiasmasen por la asignatura y vienes recompensado su esfuerzo por avanzar más allá de los objetivos de la asignatura. El resultado, todos los trabajos extra estaban copiados de Internet. Evidentemente no di ningún punto extra a los alumnos que me presentaron estos trabajos, y uno de ellos me pidió explicaciones de por qué no tenía ningún punto extra, cuando le hice ver que su trabajo estaba copiado, sin cambiar ni un punto ni una coma, me dijo que él pensaba que eso era lo que yo había pedido, simplemente recopilar trabajos.
Valga lo anterior como introducción, ahora viene la reflexión. Creo que la definición de «aprendiz estratégico» se puede extrapolar a los profesionales. Existen «profesionales estratégicos» que analizan aquello que les aportará valor como profesionales dentro de unos criterios más o menos establecidos, y se concentran en ir rellenando los huecos como objetivo exclusivo de alcanzar la excelencia. Este caso es evidente cuando los criterios están bien establecidos y los profesionales son «premiados» tras una aplicación rigurosa de algún baremo. Si el baremos es público (como debe ser), la meta está definida.
Yendo al caso concreto del profesorado universitario. Un criterio bien establecido de cómo se valora a un profesor/investigador es su número de publicaciones, cada publicación, dependiendo del ámbito, se corresponde con unos puntos. Si publico un artículo en un congreso internacional tengo tantos puntos, y ese es el objetivo, publicar en los foros de difusión. Da igual lo novedoso de la idea, o el impacto que pueda producir, basta que se cumplan las expectativas de los revisores de turno, expectativas que en muchos casos también siguen un baremo (muchos de nosotros hemos sido revisores y hemos rellenado un informe con más o menos cuestiones que daban como resultado una puntuación).
Los proyectos de investigación, en mi opinión, pecan de lo mismo. ¿A cuantos de nosotros nos han tumbado un proyecto de investigación que pensábamos que era revolucionario, en la «frontera del conocimiento», y ha sido rechazado porque «el currículum del investigador principal no garantiza que se obtengan los resultados esperados ya que nunca ha dirigido un proyecto de investigación de esta envergadura»?. A mi me ha pasado, y no soy un genio, y a compañeros míos «principiantes investigadores» también. Y lo peor es que, pasado el tiempo, hemos visto publicados en prensa como grandes logros de investigación, ideas muy parecidas a aquellas de nuestra propuesta de proyecto de investigación. Y repito, ni he sido el único ni soy un genio.
¿Cómo se soluciona el problema?. ¿Cómo se encuentra la excelencia fuera de los baremos?. Una idea: «cazadores de tendencias en ciencia». Del mismo modo que existen los «cazadores de tendencias» en moda, husmeadores de «lo que se lleva», se podría crear un cuerpo de «cazadores de tendencias en ciencia» al modo del trabajo de investigación del libro «lo que hacen los mejores profesores universitarios». No basaron su criterio de búsqueda de los mejores profesores en los resultados de encuestas, el número de publicaciones, etcétera. Basaron el estudio en comprobar que los alumnos de esos excelentes profesores simplemente habían «aprendido». Toca pelearse con lo que significa «aprendizaje», en el libro se encuentra una idea con la que estoy muy de acuerdo.
Los mejores no son siempre los más premiados. Los premios no nos hacen mejores.
Sobre esto y aquello
Blog sobre pensamientos varios, vamos como casi todos, nada nuevo, no me engaño.
sábado, 6 de noviembre de 2010
lunes, 13 de septiembre de 2010
Auparse a hombros de gigantes
Hace algún tiempo, años, estuvimos José Ramón, Fernando y yo discutiendo sobre la influencia de pertenecer a un grupo de gente especialmente brillante. El campo era la Literatura y José Ramón sostenía que cualquiera de nosotros en el grupo de Surrealistas francés de los años 20 del siglo pasado, hubiese estado al nivel de Bretón o Artaud. Fernando y yo nos encontrábamos en el lado opuesto, de donde no hay no se puede sacar y pensábamos que en nosotros nada había que nos hiciese comparables a Octavio Paz, pongamos por caso, por más contacto con genios que hubiésemos tenido.
Mi última adquisición en Waterstone's ha sido «Quantum» de Manjit Kumar, y en el primer capítulo leo que once de los estudiantes de Ernest Rutherford fueron galardonados con el Premio Nobel de Física, como él mismo lo fue. Kumar califica a Rutherford de «carismático», y uno duda y no sabe si fue el gran físico carismático el que atrajo a estudiantes geniales, o si alimentándose en el caldo de cultivo del laboratorio de Rutherford no cabía más salida que ser brillante, como un Obelix cayendo en la marmita del genio de la Física.
Después de tanto tiempo, empiezo ha sentirme atraído por el punto de vista de José Ramón, quizás sólo sea por la enorme satisfacción que me produce releer un libro de Física, quizás sea porque cualquier tiempo pasado fue mejor, y el de estudiante lo fue.
Mi última adquisición en Waterstone's ha sido «Quantum» de Manjit Kumar, y en el primer capítulo leo que once de los estudiantes de Ernest Rutherford fueron galardonados con el Premio Nobel de Física, como él mismo lo fue. Kumar califica a Rutherford de «carismático», y uno duda y no sabe si fue el gran físico carismático el que atrajo a estudiantes geniales, o si alimentándose en el caldo de cultivo del laboratorio de Rutherford no cabía más salida que ser brillante, como un Obelix cayendo en la marmita del genio de la Física.
Después de tanto tiempo, empiezo ha sentirme atraído por el punto de vista de José Ramón, quizás sólo sea por la enorme satisfacción que me produce releer un libro de Física, quizás sea porque cualquier tiempo pasado fue mejor, y el de estudiante lo fue.
Asesinato en el Comité Central
Esta última asistencia a congreso (TPCG 2010) me ha dejado el suficiente tiempo libre como para leer «Asesinato en el Comité Central» de Manuel Vázquez Montalbán.
Me ha gustado tanto como me gustó «Tatuaje». Me gustan las frases directas, y las divagaciones, y me gusta Pepe de vuelta de todo. No será la última de Pepe Carvalho.
Me ha gustado tanto como me gustó «Tatuaje». Me gustan las frases directas, y las divagaciones, y me gusta Pepe de vuelta de todo. No será la última de Pepe Carvalho.
miércoles, 1 de septiembre de 2010
Bioparc Valencia
A mediados de Agosto nos fuimos toda la familia la Bioparc de Valencia. Si te gustan los zoológicos que no lo parecen, y los animales en cautividad que tampoco lo parece, te recomiendo que vayas al Bioparc de Valencia.
La forma más cómoda de acceder es desde la pista de Ademúz, tienes información detallada en la página web de Bioparc.
Para los niños es estupendo, pueden ver en unos entornos simulados y bastante bien conseguidos (bueno, nunca he estado en África, pero es lo que se ve en las películas de Jhonny Weissmuller), una buena cantidad de animales. A los nuestros, en particular, les fascinaron todos los que fuesen grandes y se moviesen: jirafas, monos, gacelas, etc. Y a todos los niños y adultos en general nos encantan los monos.
Nada más entrar fuimos directos a la zona de Madagascar, donde están los lémures, esperando encontrar al rey de los lémures de la primea entrega de «Madagascar», pero nada, imposible.
Eso sí, si soy cuatro: mamá, papá y dos niños, dejáis el coche en el parking y os quedáis a comer, os lo aconsejo, las instalaciones dan como para tomarse todo el día, os puede salir sobre los 140 euritos.
Si eres de Valencia, parece que lo interesante son los bonos anuales.
La forma más cómoda de acceder es desde la pista de Ademúz, tienes información detallada en la página web de Bioparc.
Para los niños es estupendo, pueden ver en unos entornos simulados y bastante bien conseguidos (bueno, nunca he estado en África, pero es lo que se ve en las películas de Jhonny Weissmuller), una buena cantidad de animales. A los nuestros, en particular, les fascinaron todos los que fuesen grandes y se moviesen: jirafas, monos, gacelas, etc. Y a todos los niños y adultos en general nos encantan los monos.
Nada más entrar fuimos directos a la zona de Madagascar, donde están los lémures, esperando encontrar al rey de los lémures de la primea entrega de «Madagascar», pero nada, imposible.
Eso sí, si soy cuatro: mamá, papá y dos niños, dejáis el coche en el parking y os quedáis a comer, os lo aconsejo, las instalaciones dan como para tomarse todo el día, os puede salir sobre los 140 euritos.
Si eres de Valencia, parece que lo interesante son los bonos anuales.
sábado, 28 de agosto de 2010
Museo de la Evolución Humana
Aunque ya lo he comentado en Buzz, este verano tuvimos la suerte de ir a Burgos a ver el Museo de la Evolución Humana.
Fascinante lo que se puede contemplar en el museo, los fósiles encontrados en los yacimientos de Atapuerca, el cráneo de Miguelón, la pelvis de Elvis, increíble. Si el tema es de tu interés debes visitar el museo tan pronto como puedas, así podrás repetir de nuevo tan pronto como lo amplíen.
El edificio del museo es impresionante, exteriormente no es muy impactante, pero el interior me pareció deslumbrante, principalmente por la cantidad de luz natural que aprovecha. Al lado del edificio que alberga el museo parece que están construyendo lo que será su ampliación. Estoy deseando que la abran para volver a por más.
Si te decides a ir, te recomiendo que reserves las entradas telefónicamente, por un lado para evitarte las largas colas que se forman antes de la apertura del museo, las 10:00, pero sobre todo por si además de la visita al museo también quieres visitar los yacimientos de Atapuerca, las plazas son limitadas y puede que no haya disponibilidad para las fechas de tu visita si no la planificas con antelación.
Por supuesto que recomiendo la visita a los yacimientos, la entrada al museo más la visita a los yacimientos, que se encuentran en Ibeas de Juarros, cuesta 10 euros. La visita al museo te llevará como poco un par de horas, cierra a medio día y una vez que se sale del museo no se puede volver a entrar con la misma entrada.
Creo que en la gestión de los visitantes tienen que pulir algunas cosas. Como he dicho, el horario de entrada al museo son las 10:00, pero las puertas están abiertas antes de esa hora sólo para recoger las entradas reservadas, así que es fácil encontrar a visitantes haciendo cola en el lugar equivocado o tratando de informarse antes de que el museo esté realmente abierto. Esto, desde mi punto de vista, tiene fácil solución.
Y no vayas a Burgos sólo para ver el museo, una vez allí la ciudad y los alrededores dan como para olvidarse de que las vacaciones son finitas. La oferta de hoteles es muy amplia, muchos de ellos son céntricos. Y en la calle sombrerería hay una oferta estupenda de restaurantes a buenos precios.
Fascinante lo que se puede contemplar en el museo, los fósiles encontrados en los yacimientos de Atapuerca, el cráneo de Miguelón, la pelvis de Elvis, increíble. Si el tema es de tu interés debes visitar el museo tan pronto como puedas, así podrás repetir de nuevo tan pronto como lo amplíen.
El edificio del museo es impresionante, exteriormente no es muy impactante, pero el interior me pareció deslumbrante, principalmente por la cantidad de luz natural que aprovecha. Al lado del edificio que alberga el museo parece que están construyendo lo que será su ampliación. Estoy deseando que la abran para volver a por más.
Si te decides a ir, te recomiendo que reserves las entradas telefónicamente, por un lado para evitarte las largas colas que se forman antes de la apertura del museo, las 10:00, pero sobre todo por si además de la visita al museo también quieres visitar los yacimientos de Atapuerca, las plazas son limitadas y puede que no haya disponibilidad para las fechas de tu visita si no la planificas con antelación.
Por supuesto que recomiendo la visita a los yacimientos, la entrada al museo más la visita a los yacimientos, que se encuentran en Ibeas de Juarros, cuesta 10 euros. La visita al museo te llevará como poco un par de horas, cierra a medio día y una vez que se sale del museo no se puede volver a entrar con la misma entrada.
Creo que en la gestión de los visitantes tienen que pulir algunas cosas. Como he dicho, el horario de entrada al museo son las 10:00, pero las puertas están abiertas antes de esa hora sólo para recoger las entradas reservadas, así que es fácil encontrar a visitantes haciendo cola en el lugar equivocado o tratando de informarse antes de que el museo esté realmente abierto. Esto, desde mi punto de vista, tiene fácil solución.
Y no vayas a Burgos sólo para ver el museo, una vez allí la ciudad y los alrededores dan como para olvidarse de que las vacaciones son finitas. La oferta de hoteles es muy amplia, muchos de ellos son céntricos. Y en la calle sombrerería hay una oferta estupenda de restaurantes a buenos precios.
e-Book
Tengo un e-Book desde principios de año, aunque sólo he empezado a utilizarlo para leer este verano. Es un modelo Papyre 6.1, y la tarjeta de memoria que viene con él está repleta de libros. Muchos de ellos, la inmensa mayoría, son clásicos.
Como soy un poco quisquilloso con las traducciones, me he decidido a leer algunas novelas de autores españoles que tenía pendientes, así me evitaba tener que comprobar la calidad de la traducción. Y la verdad es que el dispositivo me ha gustado, lo recomiendo, eso sí, creo de momento este tipo de dispositivos no tiene un precio competitivo, sobre los 250-300 euros, ya que se puede encontrar netbooks por un precio similar, y que por 500 euros tienes un flamante iPad.
Para la gestión de la biblioteca de libros digitales, un amigo me recomendó Calibre, que sólo está disponible para Mac, y funciona a las mil maravillas.
Tampoco creo que de momento sea competitivo en España el precio de los libros en formato digital, la diferencia entre el mismo libro en papel o formato digital es apenas de unos poco euros, y no se justifica de ningún modo esta pequeña diferencia con el ahorro que supone para las editoriales no imprimir el libro.
Imagino que en un par de años, todos andaremos con un lector de libros electrónico bajo el brazo, o algún otro tipo de dispositivo híbrido entre un acutal e-book y el iPad.
Como soy un poco quisquilloso con las traducciones, me he decidido a leer algunas novelas de autores españoles que tenía pendientes, así me evitaba tener que comprobar la calidad de la traducción. Y la verdad es que el dispositivo me ha gustado, lo recomiendo, eso sí, creo de momento este tipo de dispositivos no tiene un precio competitivo, sobre los 250-300 euros, ya que se puede encontrar netbooks por un precio similar, y que por 500 euros tienes un flamante iPad.
Para la gestión de la biblioteca de libros digitales, un amigo me recomendó Calibre, que sólo está disponible para Mac, y funciona a las mil maravillas.
Tampoco creo que de momento sea competitivo en España el precio de los libros en formato digital, la diferencia entre el mismo libro en papel o formato digital es apenas de unos poco euros, y no se justifica de ningún modo esta pequeña diferencia con el ahorro que supone para las editoriales no imprimir el libro.
Imagino que en un par de años, todos andaremos con un lector de libros electrónico bajo el brazo, o algún otro tipo de dispositivo híbrido entre un acutal e-book y el iPad.
viernes, 27 de agosto de 2010
Libros avalancha
Como comentaba en mi anterior entrada acabo de leer el libro «Presentación Zen» que es lo que yo llamo un libro avalancha. Para mi, los libros avalancha son aquellos que te crean la necesidad de leer otros libros que comentan.
Algunos de los libros avalancha que he leído, y que considero de lectura imprescindible, o dicho de otra manera, que no hace falta que los leas si no te interesa porque listas de libros imprescindibles hay más que blogs, y blogs solo lees los que te interesa. Perdón, me dispersé con la pavada, decía que algunos de los libros avalancha que he leído son «El mundo de ayer» de Stefan Sweig (bueno, este sí que es imprescindible); «Doctor Pasavento» de Enrique Vila-Matas (vaya, esta también es imprescindible); y el que estoy leyendo en este momento «Amalur» de Ignacio Martínez y Juan Luis de Arsuaga (sin duda, este debes leerlo, seguro).
La lectura de cada uno de estos libros me ha hecho desear leer otro buen puñado de libros, y alguno de estos a su vez otros.
En cuanto acabe «Amalur» voy a leer sin duda «Viaje de un naturalista alrededor del mundo» de Charles Darwin; ah! y también «El gen egoista» de Richard Dawnkins, y como no «El mono desnudo» de Desmod Morris, pero tendré que esperar a las vacaciones, porque están a punto de acabar y el tiempo no me da para más.
Algunos de los libros avalancha que he leído, y que considero de lectura imprescindible, o dicho de otra manera, que no hace falta que los leas si no te interesa porque listas de libros imprescindibles hay más que blogs, y blogs solo lees los que te interesa. Perdón, me dispersé con la pavada, decía que algunos de los libros avalancha que he leído son «El mundo de ayer» de Stefan Sweig (bueno, este sí que es imprescindible); «Doctor Pasavento» de Enrique Vila-Matas (vaya, esta también es imprescindible); y el que estoy leyendo en este momento «Amalur» de Ignacio Martínez y Juan Luis de Arsuaga (sin duda, este debes leerlo, seguro).
La lectura de cada uno de estos libros me ha hecho desear leer otro buen puñado de libros, y alguno de estos a su vez otros.
En cuanto acabe «Amalur» voy a leer sin duda «Viaje de un naturalista alrededor del mundo» de Charles Darwin; ah! y también «El gen egoista» de Richard Dawnkins, y como no «El mono desnudo» de Desmod Morris, pero tendré que esperar a las vacaciones, porque están a punto de acabar y el tiempo no me da para más.
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